Salpimienta cada trozo de pollo por los dos lados.
Inicia el programa de salteado y añade las 2 cucharadas de aceite de oliva, ghee o mantequilla a la cubeta de la olla.
Corta la cebolla en juliana y añádela a la cubeta. Saltea durante
1-5 minutos, removiendo de vez en cuando
Detén el programa de salteado.
Añade el zumo de limón y desglasa la base de la cubeta con una espátula de madera.
Coloca los trozos de pollo sobre la cebolla y añade por encima el caldo, los 2 dientes de ajo prensados y el tomillo.
Remueve con suavidad y ajusta la tapa de la olla con la válvula cerrada.
Programa la olla 12 minutos a alta presión.
Una vez finalizado el tiempo, deja que la olla se despresurice de forma natural durante 10 minutos y elimina entonces el resto de presión. También puedes esperar a que se despresurice por completo.
Cuando la olla esté despresurizada, abre la tapa.
Coloca con cuidado los trozos de pollo en una fuente grande.
Con unas manoplas o un paño, y con cuidado de no quemarte, extrae la cubeta y vierte el caldo en un tarro alto de cristal.
Déjalo reposar unos minutos hasta que veas que la grasa queda en la parte superior. Retírala con una cuchara o un cucharón.
Si quieres espesar la salsa, vuelve a colocarla en la cubeta e inicia el programa de salteado.
Añade si quieres 1 cucharadita de almidón de patata, tapioca o arrurruz para espesar la salsa.
Remueve bien y cocina durante unos 3-4 minutos, hasta que la salsa espese.
Detén el programa de salteado y vierte la salsa sobre el pollo. Si lo prefieres, también la puedes triturar.
Por porción
183
kcal